martes, enero 22, 2008

¿Ha llegado el final?

Cuando comencé a escribir mi blog instalé un aplicativo llamado SITEMETER.COM que le permite a uno conocer cuantas y cuales fueron las visitas que la gente hizo a nuestra página.
Aunque siempre dije que solamente buscaba que mis hijos me leyeran he descubierto que ni siquiera ellos lo hacen porque los registros de lectura son muy pobres.
Hace un tiempo cuando comenté un escrito de Armando Benedetti en EL TIEMPO estuve de acuerdo con la escasez de temas. Y lo puedo percibir a diario en los periódicos colombianos.
En nuestro país nos cuesta mucho trabajo salirnos de los temas que he presentado en escritos anteriores. Nos tiene desquiciados la palabrería ofensiva de Hugo Chávez y no podemos abandonar tópicos tan importantes como los de las FARC y el acuerdo humanitario.
A mi se me ha convertido en una obsesión la necesidad de buscar un nuevo acuerdo nacional para que Colombia sea un mejor país, más igualitario, más tranquilo, más eficiente, más armónico.
En estos momentos no soy capaz de escribir nada sobre la mediocre conformación del equipo de fútbol de mis amores, ni de las carreteras de Colombia, ni de las calles de la Cartagena colonial.
Lo más probable será que deje un tiempo de escribir para ver si logro entusiasmarme por otros temas

domingo, enero 13, 2008

¿Hay que tomar a Chávez en serio?

Esta fue la gran pregunta que todos nos hicimos durante mucho tiempo porque no había una cabal coincidencia entre sus palabras y sus hechos.
A pesar de todo lo que ha pasado, el consumismo desenfrenado parecía no tener fin. Estábamos presenciando una revolución de BMW y etiqueta azul. Mucha de la aristocracia del valle de Caracas había emigrado pero la fiesta continuaba.
Como ha ocurrido allá y acá, las caras cambian pero todo sigue muy parecido. Con menos clase y con rostros mulatos pero con más ambición de dinero rápido.
Las relaciones con Colombia tenían altibajos pero el comercio fluía con mucha dinámica y en poco menos de diez años se había duplicado. Nos dimos el lujo de nombrar como Embajador a una persona sin mayor experiencia en diplomacia pero con grandes y probadas destrezas en el mundo de los negocios. Era eso lo que se quería.
Todo esto ha cambiado de manera dramática con los últimos acontecimientos a raíz del acuerdo humanitario con las FARC.
Mis inquietudes tienen que ver con las declaraciones del Presidente Chávez a la Asamblea Nacional de Venezuela. Habría sido capaz de escuchar el largísimo discurso sobre el estado de la nación porque habría apartado un mejor contexto a sus palabras sobre Colombia. Pero nadie sensato del extranjero hace esa transmisión. Me he enterado que esa parte, la que tiene que ver con Colombia, no estaba en el discurso escrito que le habían preparado sus asesores. Pero eso no quiere decir que todas sus palabras, sus acentos, sus repeticiones no hayan sido cuidadosamente estudiadas.
Esa Venezuela, la de Chávez, que parece ser la mayoría, apoya su proyecto y aplaude vigorosamente la propuesta de darle el estatuto de beligerantes a las FARC y al ELN.
Quisiera saber si las FARC pueden presentar un territorio donde ejerzan dominio y puedan argumentar algo parecido a soberanía. De existir, no tendría sentido la discusión sobre una zona de despeje o de encuentro. Se hace en el propio territorio y punto porque allí tengo todas las garantías.
Pero estamos ante un Jefe de Estado y un Congreso que expresan su intención de darle a la subversión una connotación política que conduce a reconocerlos como estado.
¿Cuál será o debe ser la reacción de Colombia? . Esa es la gran respuesta a tremenda provocación.
Aparte de dar un respaldo institucional y firme a nuestras instituciones y autoridades tenemos que hacer mucho más.
Quizás ha llegado la hora de hacer algunos cambios y buscar que la posición de país y nación se haga mucho más sólida.
Y, para ello, hay que contar con muchos que de momento están aislados del gobierno.
Quizás este jefe de estado lenguaraz, rico pero también inteligente, está dándonos el incentivo para comenzar a sentar las bases de un nuevo y gran acuerdo nacional que nos permitirá tener un estado más eficiente y eficaz y una sociedad más comprometida con las necesidades de cada ciudadano. A ese acuerdo se tendrán que sumar esas guerrillas ricas y tramposas que se niegan a reconocer el paso del tiempo y el cambio de realidades.

jueves, enero 10, 2008

Esperando noticias del Guaviare

En un escrito anterior había expresado algunas críticas a FACEBOOK porque lo consideraba ligero y superficial. Hoy pienso que a mi edad ese afán de tratar de hacer siempre comentarios profundos y serios puede ser un gran error.
Y es un gran error porque la vida no es tan solemne y tan trascendental como queremos. Y ese afán de intentar la originalidad impide casi siempre narrar o comentar hechos o reflexiones propias y ajenas sobre temas aparentemente menores.
Quizás tiene razón el Gobernador del departamento del Guaviare cuando aprovecha la noticia de la liberación de Clara Rojas y de Consuelo González para contarnos que su capital está a ochocientos kilómetros de Bogotá y que habían llegado muchos turistas a pasar las fiestas porque es una región con una gran presencia de las fuerzas armadas.
En la medida de que viajemos al oriente de Colombia y hagamos inversiones allí, el país se irá consolidando y podrá aprovechar mejor sus ventajas de tamaño y del número de habitantes.
Con mucha frecuencia criticamos a las instituciones del estado por su ineficiencia y politiquería. Y olvidamos que algunas entidades funcionan y cumplen con sus labores. Este es el caso del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF frente al caso del niño Emanuel el hijo de Clara Rojas.
Nadie puede pensar que el estado colombiano secuestró al niño. Se limitaron a cumplir y cumplir bien con su deber en una zona que muchos colombianos ignorantes considerábamos como tierra de nadie. Es que, nos guste o no, cada vez hay más país en el territorio.
Por supuesto aún falta mucho por hacer. Y el sector privado no está ayudando a hacer país como debiera. Los bancos, bogotanos y encorbatados, se resisten a abrir nuevas fronteras y a prestar servicios a sectores y regiones diferentes a los tradicionales.
Si los banqueros no se dan cuenta, que pensar de los líderes de las FARC que están en regiones apartadas y además todo lo miran con un antifaz. Ellos conocen aún menos a esa Colombia que está surgiendo.
Cuando estoy publicando estas palabras escucho a Hugo Chávez diciendo que ya están en libertad las dos secuestradas.

miércoles, diciembre 26, 2007

Listo para vacaciones!

Porque me había convertido en monotemático decidí dejar de escribir por un tiempo. Y no quería referirme a la navidad o a la pólvora porque ya lo había hecho el año anterior.
Me he dedicado a mis hijos y a leer. Y eso es mucho más importante que comentar sobre esta realidad nacional colombiana.
Estoy leyendo con mucho placer varias cosas al tiempo. Desde la historia de Constantinopla hasta la revista Soho con Carolina Ramírez en la portada. Y por mi computador y mis ojos pasó también el horrible libro sobre las peripecias de la ahora famosa “madame Rochy”.
Afortunadamente me voy de vacaciones y trataré de prestar poca atención al show mediático de la liberación de las tres personas secuestradas por las FARC. Ojalá esto sirva para iniciar algún proceso que permita la liberación de todos los secuestrados por las guerrillas colombianas.
Para terminar quiero reproducir un texto que encontré en el libro “EL OLVIDO QUE SEREMOS” de Héctor Abad Faciolince. “Mi abuelo a veces comentaba sobre mi: A este niño le falta mano dura. Pero mi papá le respondía: Si le hace falta, para eso está la vida, que acaba dándonos duro a todos; para sufrir, la vida es más que suficiente, y yo no le voy a ayudar”.

martes, diciembre 11, 2007

Las absurdas pasiones

¿Cómo mantener el optimismo cuando se lee que el presidente de Venezuela dice que las relaciones comerciales de ese país y Colombia se deteriorarán como consecuencia del impasse entre los dos presidentes?
Y pensar que yo creía que vivíamos en el siglo XXI. Resulta que no, vivimos en el siglo VI y las disputas de los soberanos afectan a toda las población de los dos países.
Varias veces en mi vida me he encontrado a personas que, de la noche a la mañana, pasan de ser grandes amigos a convertirse en feroces enemigos. Y el motivo no importa, puede ser grave o tonto, pero la furia y la pasión destructiva invaden todo.
No importa que la gente quede desabastecida un tiempo. No importa que dejemos de hacer un negocio. Lo que interesa es dañar al otro y alimentar el odio.
No es fácil responder a las actitudes de ese ex amigo porque lo más probable es que nuestra personalidad sea diferente y no veamos o sintamos ese furor destructivo. Y hacer las paces tampoco parece factible en estos casos. Lo mejor será hacer, sin alharacas, lo mismo que hacen ellos. Buscar nuevos mercados, amigos y negocios.
Lo que escribo en menos de una línea no es fácil de llevar a cabo. Colombia tiene que adoptar, cuanto antes, una estrategia para evitar una crisis. ¿Qué tal pensar que nuestro mercado interno absorba la producción de esos alimentos que por las vías legales o ilegales se van para Venezuela? Por primera vez, en años, podríamos volver a estimular el consumo de nuestros pobres.
Si las raíces comunes son profundas, como lo son las que existen entre Colombia y Venezuela, con el paso del tiempo las cosas volverán a un cauce similar, nunca igual al anterior.
De pronto el furor del Presidente Chávez no puede ayudar a encontrar nuevos mercados en otros lados del mundo y a estimular las condiciones de consumo de alimentos de los colombianos pobres. Y esto puede servir para abonar el gran acuerdo de los colombianos.

lunes, diciembre 03, 2007

Acuerdo y referendo

En los últimos días he estado ausente de mi sede habitual pero siempre a la expectativa de dos temas que ocupaban toda mi atención: el acuerdo humanitario y el referendo de Venezuela.
Me han conmovido profundamente las imágenes de los secuestrados por las FARC y, especialmente, la carta de Ingrid Betancur. Este problema lo tenemos que resolver, solos o con el Presidente de Francia. Lamentablemente todavía hay mucha insensibilidad en toda Colombia. ¿Y qué decir de esos personajes de las FARC? Ya no quedan palabras para su actitud. El secuestro en su modalidad económica es un delito atroz pero tiene una solución. Pero estos secuestros de ahora no tienen parangón sino con los peores crímenes de la humanidad.
¿Podremos volver a ver en libertad a Ingrid y a los demás secuestrados?
Si los liberaran, que comportamiento tendrán las Fuerzas Armadas con sus hombres? Les darían tratamiento de héroes o de traidores?. O simplemente los desecharán?
Al parecer estos compatriotas seguirán soportando esos terribles vejámenes por más tiempo pero no podrá ser mucho más. Colombia no puede permitir que esto siga sucediendo.
Me gusta que la sociedad venezolana se haya pronunciado diciendo no a la reforma propuesta. Pero me gusta mucho más leer y escuchar al movimiento universitario. Los jóvenes están demostrando que pueden surgir nuevos, frescos e inteligentes liderazgos. Sin armas, sin clientelas, sin corrupción.
El Presidente Chávez tuvo que reconocer la realidad pero nos preocupa que sus coléricas reacciones retardadas puedan echar a perder la oportunidad de buscar un acuerdo con la oposición.
El consumismo es una droga que insensibiliza en Venezuela y en Colombia. Sin embargo en el vecino país no fue suficiente.

jueves, noviembre 22, 2007

No es una buena noticia

Cuando escuché esta semana que no había pruebas de supervivencia de los secuestrados de las FARC pensé inmediatamente que el proceso de mediación estaba en grave peligro.
Y hoy me despierto con la noticia de su terminación. El motivo es muy grave pero es mucho más el comportamiento de las FARC que siguen insistiendo en su estrategia dilatoria.
Como víctima de un secuestro en mi familia desearía que pronto se reanudaran los contactos para que esas personas pudiesen regresar con sus familias. Pero creo que, de momento, las FARC seguirá utilizando a todas esas personas para obtener ventajas en su favor. El mundo debe entender que con todo lo que ha pasado, esto es inaceptable.
Ya comencé a escuchar voces de algunos que se quejan sobre la impaciencia del Presidente Uribe. Pero me atrevo a asegurar que cualquier persona habría que tenido que actuar igual ante una serie de imprudencias, cada vez más delicadas, del mediador.

lunes, noviembre 19, 2007

Recuerdos

Con el paso del tiempo se conoce mucha gente y a veces se guardan recuerdos muy fugaces o inexactos de las personas. A veces conocemos una persona y nos formamos una imagen distorsionada de ella. Nos parece una persona perfecta o todo lo contrario y ambas son visiones no reales.
Pero lo verdaderamente importante es lo que guardemos de las personas queridas.

“" Aquel anciano olvidaba voluntariamente las imperfecciones, las sombras, los defectos visibles que salen a la superficie del alma, para no conservar, de los seres que él había elegido, sino lo más puro que en ellos había o lo que aspiraban a ser"

OPUS NIGRUM . Marguerite Yourcenar

jueves, noviembre 15, 2007

No existimos

Nunca le he prestado mayor atención a esas listas de personajes que nuestras revistas semanales hacen periódicamente. Me parece que todas las enumeraciones son respetables pero siempre son sesgadas o, para decirlo mejor, subjetivas.
La Revista Cambio del 15 de noviembre trae una lista con los nombres de unas personas y la descripción de sus actividades. No la voy a cuestionar, ni más faltaba. Mi reflexión irá a otro punto.
Aunque puedo equivocarme, tengo que decir que en esas cincuenta personas mencionadas solamente hay una persona de Santander.
¿Por qué será que para los medios bogotanos las personas de Bucaramanga y Santander no existen? Y lo mismo pasa con el Gobierno Nacional. La representación de Santander es muy escasa.
Sería útil que mis paisanos reflexionaran sobre esta situación. Yo no creo que sea un problema de nuestros sistemas educativos. Contamos con excelentes colegios que nos sitúan por encima del promedio nacional. Y en materia de universidades podemos mostrar buenos resultados como se ha podido comprobar con los exámenes de estado realizados por el ICFES. Por supuesto, hay muchísimo por mejorar.
Me parece que fallamos un poco en la formación de post-grados en el exterior para temas afines a la administración de empresas, el derecho y el amplio mundo de la economía. Esto solamente para mencionar los campos que me son afines.
Definitivamente no estamos jugando el rol protagónico que nos había correspondido siempre. Se podrían dar varias explicaciones de contenido histórico y económico y pensar que la ausencia de empresas importantes nos ha quitado trascendencia.
Sería muy útil que los expertos que están estudiando la competitividad de Santander analizaran este tema y encontraran la forma de posicionar mejor a nuestro recurso humano. El problema pasa un poco por nuestra timidez y el egoísmo que nos caracteriza y no nos deja hablar bien de nuestros paisanos.
No quiero pensar que al igual que perdimos la “Guerra de los Mil Días” hace cien años, hemos perdido otra, la del poder.

domingo, noviembre 11, 2007

Mi experiencia en Facebook

Desde hacía algunos meses venía observando la creciente afición de mis hijos por el Facebook y un día me animé a abrir mi propia cuenta.
Así llevo un tiempo y ya tengo algo más de noventa amigos que no es nada frente a lo que tienen mis hijos y sus compañeros de generación.
Pero, debo confesar la verdad, al cabo de estos me dan ganas de cerrar la cuenta y abandonar al facebook porque no he encontrado motivos para entusiasmarme. Es como una especie de “Club Campestre” virtual en donde se encuentra uno con varias personas, algunas muy queridas y recordadas y otras que a duras penas saludan en un supermercado.
Gente, si, toda la que uno quiera. Pero contenidos, ninguno. Unos grupos que al principio despiertan simpatía pero que después aburren porque casi todos ellos buscan oponerse a algo o a alguien o, en caso contrario, hacerle propaganda a alguien.
Y también sirve para que los banqueros le recuerden a uno el pago de algunas obligaciones que en mala hora suscribimos.
Hoy leía que este el nuevo medio de comunicación que superó al email. Quizás me está pasando lo mismo que a mi padre que a sus ochenta y dos años llegó al fax y usa muy poco el correo electrónico.
El tiempo dirá si logro obtener placer en este aplicativo para ver las redes sociales de la gente.

viernes, noviembre 09, 2007

Las pequeñas grandes cosas

Muchas veces los administradores públicos y privados tienen que ocupar todo su tiempo en los asuntos macro porque en muchos casos de ellos depende la subsistencia y viabilidad de muchas instituciones. Y dejan los pequeños asuntos, lo que tienen que ver con el ciudadano, en manos de mandos medios o bajos, sin ningún sentido de economía, celeridad y respeto a la persona.
En Colombia, aunque la ley diga otra cosa, se presume siempre que el ciudadano es tramposo. Y tenemos un número muy grande de ese tipo de personas pero todavía están muy lejos de ser la mayoría.
Periódicamente algún gobernante lleno de buenas intenciones logra la expedición de una ley o un decreto para agilizar los trámites ante el estado. Al poco tiempo esas normas se interpretan desfavorablemente para el ciudadano y hay que esperar una nueva reglamentación.
Vamos a dar unos pocos ejemplos para mostrar la ineficiencia de algunos servicios del estado y el poco interés por las necesidades del ciudadano.
Y comenzaremos con un ejemplo tonto. Si usted se va a vincular con el estado tiene que presentar certificaciones de la Contraloría y Procuraduría para demostrar que contra usted no hay procesos o sanciones. La Contraloría Nacional expide ese documento en sus propias oficinas de manera muy rápida y gratuitamente. En cambio la Procuraduría ha decidido cobrar por ese trámite y para ese fin hay que hacer filas en un banco por más de una hora para pagar tres mil pesos. Y superado el tedio y la rabia de esas filas inútiles, ir a una oficina alquilada para ese fin para que le entreguen a uno un papel de seguridad con la información. ¿Cuánto le cuesta al estado la necedad de un funcionario desconfiado que exigió papel de seguridad? Y la gente que tiene que padecer eso no importa.
Pero veamos algo mucho más importante como es el proceso electoral colombiano. Entre ocho de la mañana y cuatro de la tarde un número importante de ciudadanos tiene que permanecer frente a cada urna de votación para asegurar la transparencia del proceso electoral. Y una vez cerrada la votación, a la temprana hora de las cuatro de la tarde, hacer el proceso de conteo y escrutinio de cada mesa. ¿Cuánto le cuesta a la nación este tremendo desperdicio? Me dirán que es un deber ciudadano servir de jurado electoral. Pero me pregunto si tiene lógica en esta época de la información. A todas esas personas que intervienen en el proceso del domingo de elecciones hay que darles una compensación en su trabajo. ¿Cuánto cuesta eso?. No entiendo por qué no hace un proceso rápido de modernización y sistematización de las elecciones. Algunos periodistas se sienten satisfechos porque la información está disponible muy rápidamente y ya no hay que esperar hasta altas horas de la noche para conocer los resultados.
Y si un joven ciudadano se acerca a la Registraduría para ejercer su deber y derecho de obtener su cédula de identidad recibe la respuesta de que regrese dentro de diez días porque siguen muy ocupados con las elecciones.
¿Y que pensar por ejemplo de las obras de Metrolínea en Bucaramanga? No se les ocurrió pensar en el ciudadano. Había que abrir todos los huecos posibles y comenzar a hacer obras a paso de tortuga.
Es que en este país nadie piensa en los demás, solamente en la propia conveniencia. En otra ocasión podríamos mostrar ejemplos similares de la empresa privada.

viernes, octubre 26, 2007

Que pase esto, rápido!

Lo que estamos viendo en estas elecciones territoriales en Colombia nos hace pensar que nos equivocamos cuando creímos fervorosamente en las elecciones populares.
Que desastre!. Los politólogos podrán decir muchas cosas sobre lo que está en juego. Nosotros podríamos jugar a hacer algunos aportes sin usar palabras rebuscadas. Pero lo cierto es que la calidad de vida de los colombianos no mejorará porque eso a nadie le importa. Solamente el poder, escalar peldaños y el dinero.
En un país con narcotráfico, guerrillas, paramilitares, corrupción e instituciones tan débiles las elecciones territoriales han sido desafortunadas. Y en los lugares donde habían tenido éxitos continuos, se corre el grave riesgo de perder los avances logrados.
Acá los electores prefieren al candidato simpático y promesero al candidato serio. Y prefieren la plata, así de vulgar es el asunto.
Me dirán que prefieren la plata en un acto de desesperación. Eso es mentira. Lo hacen porque no saben o no quieren entender las virtudes que tendría un gobernante serio.
Dar marcha atrás en las elecciones es imposible. Los teóricos no lo aceptarían y la mayoría de los políticos tampoco.
Competir contra los que tienen el gobierno local y departamental y además tienen los cojones de gastar hasta lo que no tienen, no será fácil. Que lejos estamos de esas primeras elecciones populares cuando aquellos no se habían preparado como ahora!